Cabildo de Cofradías de Semana Santa de Águilas

Historia del Cabildo de Cofradías

En la actualidad son siete las Cofradías que componen el Cabildo y procesionan a lo largo de la Semana Santa aguileña.

Paso encarnado Paso morado Paso encarnado Paso encarnado Paso encarnado Paso encarnado Paso encarnado Santiago Apóstol


REAL, ILUSTRE Y FERVOROSA COFRADÍA Y HERMANDAD DE NTRO. PADRE JESÚS NAZARENO Y MARÍA STMA. DE LA SOLEDAD



      Entre los años 1802 y 1814, que vinieron marcados por la incertidumbre de nuestra independencia municipal del término de Lorca, en Águilas ya se venían celebrando los tradicionales desfiles de Semana Santa.

      Desde aquellos años hasta nuestros días, las procesiones han salido a la calle año tras año, interrumpida esta sucesión solamente de manera esporádica y en situaciones muy determinadas que es preciso olvidar.       La cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno es su nombre fundacional desde el principio y fue instituida con especial licencia eclesiástica de nuestro Obispado.

      Se tienen noticias que la primitiva imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno fue realizada por el artista de Caravaca de la Cruz, D. Francisco Fernández Caro, discípulo de Salzillo, que por el año 1802 se desplazó a vivir a Lorca. Encargada por D. Francisco Tébar Cisneros, cura rector de Águilas por aquella época y costeada por D. Antonio Romero, padre del prohombre de Águilas D. Ginés Antonio Romero. Por lo que esta Cofradía está inmersa en archivos municipales y eclesiásticos intentando encontrar algún documento escrito que certifique su doscientos aniversario en la localidad.

      Entre 1810 y 1825 es cuando será consolidada esta Cofradía, adquiriendo gran fervor entre todos los aguileños.

      De 1890 a 1910 adquiere entidad propia haciendo el Viernes de Lázaro un Vía Crucis con la imagen del Nazareno, el cual era conducido en unas andas a hombros hacia el Monte Calvario, donde había una antigua ermita. Allí se dejaba hasta la mañana del Viernes Santo y, al clarear el alba, se le bajaba para realizar el Encuentro que aún hoy en nuestros días se realiza con la Virgen de los Dolores y San Juan Evangelista.

      Ya metidos en la segunda decena del s. XX podemos hablar de los mayordomos y hermanos de la Cofradía, formada por personas que pertenecían a diferentes gremios, tales como pintores, carpinteros y artesanos. Componentes de la Junta de Gobierno de aquellos tiempos fueron D. Melchor Sánchez Martínez, D. Francisco Cas, D. Rafael Rostán, D. José Fernández Corredor, D. Antonio Navarro, D. José Sánchez Galán y varios miembros de la familia Olivares.

      Llegamos a la fatídica Guerra Civil Española, y la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, ubicada en la iglesia de San José, es pasto de las llamas un 14 de agosto de 1936 junto con otros tesoros artísticos.

      Terminada la contienda, se reorganiza de nuevo la Cofradía y se encarga una nueva imagen, siendo Hermano Mayor D. Antonio Navarro, que junto con su hijo realizaron grandes obras para la Cofradía, como fue el caso de un grupo de músicos que destacaron por causar sensación tanto por su buen hacer como por sus uniformes.

      Después, esta Cofradía estuvo organizada por los trabajadores de los talleres de RENFE, los ferroviarios, regida por ellos hasta los últimos años de la década de los 60, pasando entonces a pertenecer a la Junta de Procesiones, hasta el año 1985, en el que por diferentes motivos y problemas, a punto estuvo de no desfilar si no es porque un grupo de amigos del Barrio de San José, sin pensarlo dos veces, dijeron que “el Paso Morao” no se podía quedar sin salir a la calle, a pesar del estado lamentable en el que se encontraban los escasos enseres que tenía la Cofradía.

      A partir de aquí y gracias al esfuerzo y tesón puesto por estas personas, a quienes no importaba quitarle horas a su tiempo libre o familiar para levantarla, con no poco esfuerzo y sacrificio, empieza una nueva etapa de crecimiento y esplendor para bien y orgullo de la Semana Santa de Águilas, reorganizándola de nuevo y colocándola donde siempre había estado, siendo una de las Cofradías más significativas y emblemáticas.

      Entregadas al Ayuntamiento de Águilas las pocas pertenencias que poseía hasta entonces esta Cofradía, la nueva Junta de Gobierno comienza prácticamente desde cero y con poco más que algunas deudas heredadas, a construir lo que hoy en día es un gran y valioso patrimonio, propiedad todo él de la Hermandad.

           Hermanos Mayores en esta nueva andadura fueron:

           El Sr. D. Antonio Hernández Mota, el Sr. D. Juan Muñoz Belmonte,
           el Sr. D. Francisco Martínez Palencia. la Sra. D. ª Fina Gabarrón
           Vera y el que hoy preside, el Sr. D. Jesús Gris Moreno.

      En estos algo más de 20 años transcurridos han sido muchas las innovaciones que el “Paso Morao” ha incorporado a su propia vida y trayectoria cofrade. Se preparan y redactan los primeros estatutos de la Cofradía, que son aprobados por el Obispado de la Diócesis. Se confeccionan nuevas túnicas de raso morado y capas doradas, y se adecenta el antiguo trono del Nazareno con algunas modificaciones. Forman una Banda de Tambores y Cornetas con el nombre de la Cofradía, desempeñando una gran labor social con los niños que la componen, enseñándole música, fomentando el asociacionismo y hábito grupal de colaboración entre los chicos. Se recupera el tradicional Vía Crucis al Monte Calvario en la mañana del Viernes Santo y que en estos últimos años se ha convertido en un acto seña de identidad de la Cofradía y Semana Santa de Águilas, al que asiste multitud de fieles y que con gran fervor y un respeto envidiable acompañan en el recorrido y rezo de las Estaciones del Vía Crucis hasta llegar al Calvario, donde se vive un momento de magia y emoción, envuelto todo con los tapices florales que todos los años prepara el grupo de Scouts del C.C. de RENFE para recibir a Jesús Nazareno, con el incomparable marco del amanecer aguileño.

      En 1987, ante el mal estado en que se encontraba la imagen, se decide en Junta de Gobierno el encargo de una nueva talla de Jesús Nazareno, una imagen de gran belleza y fuerte expresividad, de estilo marrajo y de la gubia del imaginero de Cartagena D. Jesús Azcoytia, siendo bendecida el 19 de Marzo de 1988 en la Parroquia de San José.

      Se compran unos hachones de estilo granadino para los nazarenos con la novedad que llevaban la pila instalada en su interior y no tenían que llevar cables por fuera como ocurría anteriormente.

      En 1988 se encarga al mismo escultor cartagenero una imagen mariana que representara la Soledad de la Virgen María al pie de la Cruz, talla que fue bendecida el 12 de Marzo de 1989 en la Parroquia de San José.

      Con esta nueva incorporación, el nombre de la Cofradía pasa a ser el de “Ilustre y Fervorosa Cofradía y Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Soledad”.

      Encargan un nuevo trono de madera tallada y dorado en el que destacan sus cuatro candelabros, de varios brazos, con guardabrisas y dorados manualmente con pan de oro por los propios hermanos de la Junta.

      En los primeros años de los 90, se inician los contactos con una Cofradía de la Semana Santa de Sevilla; la Ilustre y Fervorosa Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud, María Santísima de la Candelaria, Nuestra Señora del Subterráneo y San Nicolás de Bari, a través de la persona de su secretario el Sr. D. Martín Carlos Palomo García, estableciendo fuertes lazos de amistad y unión cofrade entre ambas hermandades, asistiendo en repetidas ocasiones varios hermanos aguileños a la Estación de Penitencia de la Candelaria en la hermosa tarde-noche del Martes Santo sevillano.

      Otra novedad, fue la incorporación como símbolo representativo del medallón corporativo con el escudo de la Hermandad, portándolo todos los hermanos en sus actos.

      ¿Y quién podría imaginar ahora una Procesión del Silencio sin el emotivo Encuentro de María Santísima de la Soledad al paso de su Hijo Crucificado, el Santísimo Cristo de la Agonía? Son ya bastantes años los que se lleva realizando; al principio sólo con la asistencia de algunos hermanos cofrades y como ocurre últimamente, con la afluencia de miles de personas que se congregan en el Caño de Los Arcos y quienes aprovechando la elevación de las calles cercanas, a modo de palcos improvisados, con un silencio y respeto inigualable, no quieren perderse otro acto, una vez más, reseña de la Cofradía y emblema de la noche del Jueves Santo.

      Llega el año 1995 y, lo que para muchos era algo impensable y como en Águilas acostumbramos a decir “cosa de locos”, se bendice la Casa de Hermandad. En el solar de una vieja casa adquirida por la Cofradía, se levanta con el trabajo de los propios miembros de la Junta de Gobierno la primera Casa de Hermandad de una Cofradía de la Semana Santa Aguileña, situada como bien todos saben, en el caño de los Arcos, en la esquina formada entre la Calle Estrella y Calle Fuente Nueva, en la Plaza de José María López Méndez.

      Vuelven a estrenar nuevo vestuario para los nazarenos, esta vez utilizando terciopelo morado para faldón, blusón y capuchón y raso blanco para capa y fajín, así como una nueva bandera con bordados y apliques en oro, que pasa a incrementar las ya existentes junto con estandarte y lágrima; llamada esta última así por ser una bandera con el rostro de María Santísima de la Soledad y con forma de lágrima, recordando las que recorren su dulce y cálida mejilla.

      Se estrena la primera fase del paso de Palio para María Santísima de la Soledad, obra de orfebrería de estilo sevillano, formada por respiraderos y candelabros de cola con guardabrisas. En otra segunda fase se incorporarán los varales y el palio propiamente dicho, cuyo diseños de bambalinas, creación patrones y confección del mismo fue realizado por varios hermanos de la Junta de Gobierno y que, verdaderamente, nada tiene que envidiarle a los realizados en los famosos talleres de la vecina Andalucía.

      En el año 2001 participó de lleno en la recuperación de la procesión del Domingo de Ramos, colaborando y apoyando en todo momento al Paso Blanco, organizador de la misma, y desde hace varios años participa procesionando a su Virgen ataviada con la indumentaria de hebrea.

      En la Semana Santa del 2004, se concluyó de forma completa el proyecto de paso de Palio con la creación y salida procesional de la cuadrilla de costaleros de María Santísima de la Soledad, que a pesar de las inclemencias meteorológicas, tuvieron el gusto y orgullo de llevar por las calles aguileñas a la Señora, meciéndola bajo las finas gotas de lluvia y haciendo bailar con un cariño especial las bambalinas del Paso de Palio; llegando incluso algunas personas a cuestionarse y dudar de la procedencia de estos costaleros por su buen hacer, pensando que habían sido traídos desde Sevilla, pero no; todos ellos hijos de Águilas, unidos bajo las trabajaderas de la parihuela y tras frías noches de ensayos, siendo el momento culmen de la noche del Viernes Santo el Saludo que ofrecieron a la Patrona, la Virgen de los Dolores, que estando resguardada de la lluvia en el atrio de la iglesia de San José, al paso de los costaleros ante la Madre de Águilas, giraron el paso situándolas cara a cara e, inclinando rodilla en tierra hicieron arrancar con esta reverencia a todos los allí presentes un sinfín de vivas, aplausos, vítores y también, no pocas lágrimas.

      Otro acontecimiento muy importante para esta Cofradía fue la comunicación por parte de la Casa Real de la aceptación de S. M. el Rey Don Juan Carlos I de España del título de Hermano Mayor Honorífico de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Soledad, manteniendo desde entonces comunicación con Zarzuela, informando de todos nuestros actos a través de memorias anuales que la Cofradía envía y diferentes telegramas de agradecimientos y felicitaciones mutuas. Nombramiento éste de Hermano Mayor Honorífico que se consiguió después de varias comunicaciones y entrevistas telefónicas y no pocos informes documentados sobre la vida y trayectoria de la Cofradía desde sus orígenes.

      Estreno muy admirado también fue el de la Cruz de Guía y dos faroles procesionales que, junto a las varas de Hermano fueron labradas en los talleres de la orfebrería sevillana Manuel de los Ríos, abriendo siempre la Cruz de Guía los desfiles procesionales de la Cofradía y la procesión del Viernes de Dolores, en la que esta Cofradía participa plenamente en todos los actos de honra a nuestra Patrona. También son de esta orfebrería los bellos terminales de la Cruz que carga Nuestro Padre Jesús Nazareno, estrenados en la Semana Santa del 2004.

      Coincidiendo con el inicio del nuevo milenio recuperó para la procesión de la noche del Viernes Santo la cruz vacía, sin el cuerpo de Jesús y tan sólo con el Sudario y Sábana que utilizaron para descenderlo abrazando el Santo Madero, que era como desfilaba antiguamente esta Cofradía, incorporando así un nuevo paso a la procesión nocturna y convirtiéndose en la primera cofradía que desfila en Águilas con tres pasos diferentes.

      Un momento que tampoco se puede perder ningún amante de la Semana Santa es la salida de esta Cofradía de su Casa de Hermandad en la Noche del Viernes Santo, donde el orden y la majestuosidad está presente en todo momento, saliendo formada desde el interior de la misma los nazarenos con el trono del Sudario y las Señoras de mantilla acompañando el paso de Palio.

      La Cofradía ha ido creciendo, no solamente en la calle, en los desfiles y con sus hermanos cofrades; la casa de Hermandad se quedó pequeña; faltaba espacio para albergar todas las pertenencias, pero una vez más, los miembros de su Junta de Gobierno se ponen a trabajar y compran un segundo local para ampliar las instalaciones, que ellos también se encargan de arreglar y adaptar a sus necesidades.

      En la Semana Santa del 2005, coincidiendo con el doscientos aniversario de la llegada de la primitiva imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno a la localidad según cuenta el saber popular, fueron muchos los estrenos que pasaron a incrementar el ya amplio patrimonio de la Hermandad y se organizó una exposición la última semana de Cuaresma en el aula de cultura de Caja Murcia bajo el título “Caminar Nazareno”, donde se hizo un recorrido por la historia de la misma y estuvieron expuestos entre otras pertenencias las nuevas adquisiciones a las que hacíamos referencia y de las que destacamos:

      La nueva túnica procesional de Nuestro Padre Jesús Nazareno, de terciopelo con bordados en oro, la primera fase del Paso de Cristo, realizado en la Orfebrería Orovio de Torralba de Calatrava, que se concluirá en el 2006 y que consta de un colosal trono plateado formado por respiraderos, canastilla y cuatro magníficos candelabros, con cartelas y guardabrisas doradas, que sobre la cuadrilla de costaleros, Jesús Nazareno desfila por las calles aguileñas de forma majestuosa, confirmando una vez más ser el Rey de los Cielos y Rey del Viernes Santo aguileño por la mañana.

      También estrenó una cruz arbórea de poliéster, copia de la que porta Jesús del Gran poder de Andujar, ya que este material es muy ligero y libera del peso y sus posibles consecuencias en el perfecto mantenimiento del estado de la talla.

      En la Semana Santa del 2007 se han estrenado el bordado en oro de las bambalinas delantera y trasera del Palio. Se trata de una excepcional obra de arte, inspirada en los bordados sevillanos de la escuela del genial Juan Manuel Rodríguez Ojeda, siendo nuestro propósito completar el bordado de las bambalinas laterales en fechas próximas.

      En este mismo año se celebra por vez primera la Procesión del Resucitado en la mañana del Domingo de Resurrección, desfilando la imagen del Resucitado en el antiguo trono de Jesús Nazareno que la Hermandad presta, y María Santísima de la Soledad sale al Encuentro del Resucitado a su recogida, viviendo momentos de emoción y alegría inexplicables.

      En agosto del 2007 también se han llevado a cabo actos relacionados con la vida de la Cofradía, como ha sido la bendición de la nueva túnica bordada de Nuestro Padre Jesús Nazareno para el camarín de la capilla donde recibe culto durante todo el año de la Parroquia de San José y el traslado definitivo de María Santísima de la Soledad desde la Capilla del Hospital Residencia San Francisco, donde ha sido venerada desde su llegada a la localidad, a la Parroquia de Ntra. Sra. del Carmen, sede canónica que recogen nuestros estatutos y lugar donde siempre hemos luchado porque pudiese estar la Imagen.

      Y ya para terminar, sólo mencionar que son muchas y más aún las ganas y voluntad que esta Junta de Gobierno tiene y recibe de sus muchos hermanos de seguir trabajando por el fervor popular y el arraigo que por nuestros humildes pero muy decentes desfiles pasionales y procesionales sentimos todos y cuantos nos emocionamos al ver nuestras imágenes y todo lo que ello conlleva por las calles aguileñas.